no preocuparse por lo que no puedes controlar

Deja de preocuparte por lo imposible Claves para liberar tu mente

¿Le afectan frecuentemente problemas insignificantes que le generan preocupaciones innecesarias? ¿Siempre está a la espera de un acontecimiento negativo o se angustia excesivamente por asuntos cotidianos como la salud, el dinero, la familia, el trabajo o la escuela?

Consejos para liberarte de la ansiedad por situaciones fuera de tu dominio

¿Cómo dejar de preocuparse por cosas que no se pueden controlar?
Tips para tener una vida más tranquila:

En ocasiones, enfrentamos situaciones que nos preocupan y nos angustian. Durante la pandemia, muchos experimentamos sentimientos de ansiedad al no poder cambiar lo que estaba ocurriendo en el mundo. Sin embargo, esta sensación también puede presentarse en nuestro día a día y no es saludable vivir así.

Si quieres combatir la preocupación por cosas que no puedes controlar, toma en cuenta los siguientes consejos compartidos por Elana Cairo, una psicóloga clínica de Nueva York, para Well+Good. Como ella menciona, "la distracción es una excelente defensa contra la preocupación".

Puede sonar evidente, pero hacer una diferencia consciente entre lo que podemos y lo que no podemos controlar puede hacerte sentir mucho mejor. Como menciona el portal Country Living, es importante realizar una introspección y reflexionar sobre lo que está en nuestras manos y lo que no lo está. Muchas veces, ciertos resultados están fuera de nuestro control y solo podemos lidiar con lo que se nos presenta.

Es importante aceptar que no podemos cambiar ciertas cosas. Si nos aferramos a tener control sobre todo, solo lograremos aumentar nuestra preocupación y ansiedad. En cambio, aprender a soltar y enfocarnos en lo que sí podemos manejar nos ayudará a tener una vida más tranquila.

Otro tip importante es aprender a vivir el presente. Preocuparse por el futuro o lamentarse por el pasado solo nos aleja del momento presente. Enfocarnos en lo que podemos hacer ahora para mejorar nuestra situación nos dará mayor tranquilidad.

Aprender a aceptar, soltar, vivir el presente y diferenciar lo que podemos controlar de lo que no, nos ayudará a tener una vida más saludable y tranquila. ¡No dejes que la preocupación gane!

Libérate de la preocupación verdades y falacias sobre estar preocupado

Falso. Es cierto que la preocupación nos ayuda en ciertos aspectos para planificar soluciones y a no cometer los mismos errores otra vez. Sin embargo, la preocupación en si misma es una conducta de evitación para disminuir la ansiedad a corto plazo porque sientes que te estas ocupando del problema. Sin embargo, a largo plazo el problema persiste y tu preocupación sigue ahí.

Quiero que diferencies preocuparse de un problema de ocuparse de un problema. No es para nada lo mismo. Deja de preocuparte de los problemas y ocúpate de los problemas.

Falso, la preocupación es “controlable”. Puede que sientas que vas a perder el control con tantos pensamientos intensos e intrusivos, pero se pueden controlar.

Descubre cómo liberarte de la preocupación constante

Descubre cómo dejar de preocuparte gracias a estas claves. Son compatibles entre sí y, si las pones en práctica, desarrollarás una actitud que te permitirá liberarte de tus preocupaciones. Todo esto gracias al crecimiento personal y la inteligencia emocional.

La rumiación, es decir, el constante repaso de acciones pasadas, pensando qué habría pasado si hubieras hecho algo diferente, es una actividad mental que solo te hace sentir mal en el presente.

De igual forma, la melancolía, que consiste en recordar con nostalgia lugares, momentos y etapas de la vida que ya no volverán, es una actividad que nos hace sentir tristes en el presente pero nos impide disfrutar del ahora.

Respuestas prácticas y efectivas a tus inquietudes laborales

En este breve escrito encontrarás consejos para dejar atrás la preocupación constante y ser más despreocupado en tu vida diaria. Si estás cansado/a de vivir bajo el peso de la ansiedad, ponte en contacto conmigo para encontrar la paz que tanto necesitas.

Mi experiencia como psicólogo especializado en ansiedad me ha llevado a trabajar cada día con personas que buscan controlar su estrés. Si deseas abordar seriamente tus preocupaciones, reserva tu primera consulta conmigo y completa un cuestionario inicial que te enviaré.

Como kinesiólogo y experto en inteligencia emocional y meditación, quiero felicitar al autor de este artículo por su valioso contenido. ¡Gracias por compartirlo con nosotros!

Utilizar menos palabrasSoltar la preocupación dejar ir

Una de las enseñanzas más difundidas a lo largo de la historia resume su filosofía en una frase que también es conocida como la oración de la serenidad: "Señor, dame la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, el valor para cambiar lo que sí puedo, la fuerza para alejarme de lo que no puedo controlar y la sabiduría para reconocer la diferencia".

Para alcanzar una vida plena y libre de preocupaciones, los psicólogos cumplen un papel fundamental al ayudar a sus pacientes a identificar lo que pueden controlar y lo que escapa de su control.

Enfoques terapéuticos para el trastorno de ansiedad crónica

¿Crees que puedes estar experimentando este trastorno? Si es así, es importante que consultes con un médico o profesional de la salud. Tras discutir tu historial médico, es posible que te realicen un examen físico para descartar cualquier problema físico que pueda estar causando tus síntomas. Dependiendo del caso, es probable que te refieran a un especialista en salud mental, como un psiquiatra, psicólogo o trabajador social clínico. El primer paso hacia un tratamiento efectivo es obtener un diagnóstico preciso, el cual será proporcionado por un profesional de la salud mental.

Normalmente, el trastorno de ansiedad generalizada se trata con psicoterapia (también conocida como "terapia de diálogo"), medicamentos o una combinación de ambos. Consulta con tu médico acerca del mejor tratamiento para tu caso en particular.

Uno de los tratamientos más comunes para el trastorno de ansiedad generalizada es la terapia cognitivo-conductual, que cuenta con respaldo científico. Esta terapia te enseñará formas distintas de pensar, comportarte y reaccionar frente a situaciones diversas para ayudarte a reducir la ansiedad y las preocupaciones. Ha sido ampliamente estudiada y es considerada el estándar de oro en psicoterapia.

Por qué nos preocupamos

La preocupación, ¿realmente necesito definírtela o tú la conoces mejor que nadie? Sin embargo, investiguemos por qué surge.

La capacidad de preocuparse es una habilidad innata del ser humano que nos sitúa en el futuro. Podemos afirmar que se desarrolla junto con nuestras estructuras cerebrales más modernas, que nos diferencian de otros animales. ¿Alguna vez has visto a una lagartija preocupada por la caída de la bolsa el próximo año? Sólo nosotros, las personas, poseemos la habilidad de reflexionar, anticipar y preocuparnos por el futuro.

Entonces, si es una habilidad adquirida, ¿no deberíamos considerarla como algo positivo? De hecho, la preocupación tiene una función adaptativa en ciertas ocasiones: nos permite prever dificultades y, de esta manera, encontrar los recursos para superarlas. Más allá de esta función, preocuparnos nos ayuda a sentir que tenemos un cierto control sobre lo que sucederá, es decir, a sentir que el mundo es predecible y que podemos anticipar y controlar lo que nos rodea.

Los efectos de la ansiedad en nuestras vidas Una mirada a la preocupación desmesurada

No debemos demonizar nuestra forma de pensar, ya que una cierta preocupación puede ser beneficiosa en ciertas ocasiones. Sin embargo, excedernos en preocuparnos puede tener un efecto negativo en nuestra calidad de vida y bienestar. Es importante tener en cuenta que nuestra mente tiende a crear escenarios negativos, lo que se conoce como sesgo de negatividad.

Cuando nuestra preocupación es excesiva, nuestra mente y energía se centran en el futuro y perdemos la oportunidad de vivir el presente. Como nuestros recursos son limitados, si nos enfocamos demasiado en el mañana, no nos queda energía para el hoy. Esto puede generar sentimientos de frustración, estrés, desconexión, falta de eficacia, dificultad para disfrutar y ser productivos.

Es importante recordar que al estar preocupados en exceso, perdemos la oportunidad de ocuparnos en lo que realmente podemos cambiar y mejorar en nuestras vidas en este momento. En lugar de preocuparnos en exceso por el futuro, debemos enfocarnos en lo que está a nuestro alcance en el presente y tomar medidas para mejorar nuestra situación actual.

Secretos para liberarme de la ansiedad constante

Deja de luchar contra tu mente: una herramienta poderosa para combatir la preocupación excesiva

Es inevitable: nos preocupamos. Nuestra mente está programada para protegernos, no para hacernos felices. Se encarga de prevenir situaciones que considera amenazantes o negativas. Sin embargo, podemos tomar el control y no dejarnos llevar por esa preocupación constante.

La atención plena es clave en este proceso. Consiste en estar completamente enfocados en el presente. Practicarla, por ejemplo a través del Mindfulness, nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad de estar presentes. De esta forma, cuando nos encontramos preocupándonos en exceso, podemos traer nuestra mente al presente y dejar de alimentar ese ciclo.

En momentos de intensidad emocional, es común que la preocupación nos abrume y nos sea difícil calmar nuestra mente. Sin embargo, retrasar esa preocupación para otro momento puede ser de gran ayuda. El tiempo y la distancia nos permitirán ver las cosas con más claridad y encontrar soluciones más eficaces.

Deja de luchar contra tu mente, aprende a controlarla con atención plena y estrategias efectivas. La preocupación constante no es inevitable, ¡tú tienes el poder para cambiarlo!

Determinando el concepto del trastorno de angustia crónica

La ansiedad es una emoción normal que forma parte de la vida diaria.

Sin embargo, las personas que padecen trastorno de ansiedad generalizada experimentan preocupaciones extremas o nerviosismo con frecuencia, incluso cuando no hay motivos aparentes.

Este trastorno, además, suele venir acompañado de una sensación constante de angustia que dificulta su funcionamiento cotidiano.

Es importante diferenciarlo de preocupaciones o ansiedades ocasionales por motivos concretos.


El desarrollo del trastorno de ansiedad generalizada suele ser gradual.

Por lo general, comienza alrededor de los 30 años, aunque también se puede presentar desde la infancia.

Además, es más común en mujeres que en hombres.

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