familia de felix rodriguez de la fuente

Descubre la historia y legado de la familia de Félix Rodríguez de la Fuente

El fin de semana pasado, los Archivos de Españoles de Cetrería, ubicados en Fuensanta, Albacete, se trasladaron a Burgos, específicamente a Arauzo de Miel, para participar en las I Jornadas en Memoria de Félix Rodríguez la Fuente. Durante este evento, se realizó la entrega de los galardones Accipitraria a la familia del querido y recordado Amigo de los Animales. Esta pequeña localidad tuvo un significado especial para Rodríguez de la Fuente, ya que fue allí donde capturó su primer azor y se forjó una gran amistad entre él y los lugareños.

Descubriendo el verdadero rostro de su padre

Hace unos años, en Vanitatis tuvimos la oportunidad de hablar con Odile Rodríguez de la Fuente cuando salió a la venta el libro que publicó sobre su padre. “Felix. Un hombre en la tierraestá compuesto por unos textos redactados por el propio Félix Rodríguez de la Fuente y seleccionados por su propia hija, con introducciones firmadas por ella.

Le sigo queriendo, eran mis programas favoritos de la infancia, y ahora me toca a mí, seguir mostrando, enseñando”. Esto es parte del texto que acompaña Odile Rodríguez de la Fuente al vídeo que publicó en una de las presentaciones del libro. Sin duda, una muestra de cariño y prueba de que todavía no se ha olvidado de él, y que tampoco quiere que nosotros lo hagamos.

El legado perpetuo de una leyenda

La fundación Félix Rodríguez de la Fuente fue creada en España por una científica que, después de estudiar Biología y Producción de Cine en Los Ángeles y trabajar en National Geographic en Washington, decidió volver y honrar el legado de su padre en la protección de la naturaleza y el medio ambiente.


Odile Rodríguez de la Fuente, una mujer adulta que desde niña admiraba a su padre Félix, se ha convertido en su sucesora en la lucha por la conservación del medio ambiente. En una entrevista, ella reveló que para Félix, "era un niño con piel de adulto y le gustaba ver la vida a través de nuestros ojos".


Hace 40 años, la noticia del fallecimiento de Félix Rodríguez de la Fuente impactó a los amantes de la naturaleza y la televisión. Su accidente en Alaska mientras grababa uno de sus documentales dejó a todos en shock. Este gran golpe también lo sufrió su hija pequeña, Odile Rodríguez de la Fuente, quien a sus 7 años tuvo que despedirse de su padre demasiado pronto.

El Legado de Félix Rodríguez de la Fuente

Félix Rodríguez de la Fuente: Un legado eterno

Félix Samuel Rodríguez de la Fuente fue un reconocido naturalista y divulgador ambientalista español, cuyo carisma y pasión por la naturaleza lo convirtieron en un pionero en la defensa del medio ambiente en España. Nacido en Poza de la Sal, Burgos, el 14 de marzo de 1928, su influencia perdura a pesar del paso de los años gracias a su exitosa serie documental El Hombre y la Tierra (1974-1980).

Autodidacta en biología y licenciado en medicina por la Universidad de Valladolid, Félix Rodríguez de la Fuente se caracterizó por su amplio conocimiento en diversas áreas. Desde su infancia en un ambiente intelectual, su padre, un gran aficionado a la lectura, influyó en él un amor por el castellano. Debido a la Guerra Civil y a la visión de su padre sobre la educación, Félix asumió la responsabilidad de educarse a sí mismo y a su hermana menor, Mercedes.

En 1962, el Gobierno español le encarga la difícil tarea de capturar dos halcones peregrinos y ofrecerlos como regalo al rey Saud de Arabia Saudita. Con esta misión, Félix viaja al extranjero por primera vez y, en octubre de 1964, organiza las primeras Jornadas Internacionales de Cetrería en España, en la provincia de Guadalajara. El prestigioso periódico ABC lo destaca en su portada como "Cetrero Mayor del Reino", mostrando su habilidad al lanzar a Durandal, una hembra de halcón entrenada por él. Félix es invitado de honor cuando Durandal gana la competencia unos días después.

A pesar de su muerte prematura en un accidente aéreo en Shaktoolik, Alaska, el 14 de marzo de 1980, su legado sigue vivo en la memoria de las personas, y su figura es recordada como la de un sabio y apasionado defensor de la naturaleza. Sus logros y su influencia continúan inspirando a futuras generaciones a proteger y preservar nuestro planeta.

El amor verdadero y la autenticidad pilares del triunfo de mi padre

¿Qué características te vienen a la mente al pensar en la figura paterna y pública de él?

Como padre, demostró una ternura y generosidad incomparables, mientras que como personaje público, se entregó plenamente a su audiencia exudando autenticidad.

¿Puedes recordar algún momento especial vivido junto a él?

Entre las olas del mar Cantábrico, nadando junto a él. Con mi madre gritando desde la orilla para que tuviera cuidado con "la niña", él me decía que me aferrara fuerte a su cuello para sumergirnos debajo de la rompiente. Me sentía completamente segura a su lado, sabía que nada malo podía pasarme estando con él.

¿Cómo describirías con una sola frase su labor en la divulgación del amor por la naturaleza?

¡Magistral y cautivadora! Con su poder de seducción, despertó nuestra conciencia y nos mostró que un mundo mejor es posible gracias al amor por la naturaleza.

Rebelión contra la industria floral

Su fuente de inspiración verdadera fue su tío Enrique, un amante de la botánica con quien solía pasar los veranos en Cantabria. Leticia, de 55 años, estudió en Reino Unido y comenzó su trayectoria en el mundo del arte, pero eventualmente se adentró en el campo a través de su floristería en el mercado madrileño de Antón Martín. Allí, se encontró con el mercado industrial de las flores y se dio cuenta del largo camino que recorre cada flor desde su origen hasta llegar a su destino final.

"Holanda es el epicentro de este mercado, donde se llevará a cabo la subasta de todas las flores que se puedan comercializar a gran escala en Europa. Es aquí donde llegan flores de todas partes del mundo para ser valoradas y posteriormente distribuidas. Por ejemplo, el cultivo masivo de rosas se encuentra en países como Ecuador y Colombia, aunque recientemente Etiopía está tomando la delantera. Además, Israel también destaca en el cultivo de otras flores, como la peonía. Pero lo más asombroso de toda esta locura es que los productores que deseen vender en su propio país, deberán pasar por Holanda antes de poder hacerlo."

"Es también un mercado en búsqueda de la perfección en las flores: el largo del tallo, el color del pétalo, la forma de la flor, todo debe ser impecable. Sin embargo, la naturaleza es toda lo contrario, es totalmente imperfecta. Entonces, lo que el mercado industrial logra con las flores es alejarlas de su esencia natural, lo fresco, lo espontáneo, aquello que tiene personalidad y alma", argumenta. Sus clientes, por su parte, comparten su conciencia ecológica y son conscientes del impacto tóxico que este mercado de las flores deja en su huella de carbono.

Volver a conectar

La pasión de Leticia

Leticia dedica su tiempo sin medida a su jardín, inmersa en una sinfonía de flores. Para ella, no hay noción de tiempo mientras está ocupada entre plantas y malas hierbas. Conforme su jardín evoluciona en distintas épocas, ella observa sus necesidades y actúa en consecuencia eliminando o añadiendo lo necesario. Esta tarea se ha convertido en un sueño productivo, viable y sanador.

Un sueño rentable y terapéutico

Para Leticia, sus “atardeceres sublimes” en su finca son momentos de reconexión con la naturaleza. Observando el sol escondiéndose en el valle y el pueblo en la montaña, ella se siente más conectada a las plantas. Su trabajo en el jardín es fundamental para ella, ya que si no se siente implicada, se siente marchita. Es increíble pensar que la misma niña que se fue con su padre para escapar del vacío y la profunda desconfianza en el futuro, ahora sonríe y piensa que Félix, a quien dedica su libro, nunca se fue. Para ella, su padre siempre ha estado presente en su diálogo interno.

La influencia de Félix Rodríguez de la Fuente

Félix Rodríguez de la Fuente, el naturalista que más ha impactado en la sociedad española gracias a la televisión, nació hace 90 años. Su legado sigue vivo y su influencia en la sociedad es innegable. También hace […]

Siento marchitar en la urbe

Mi padre decía: "Nada es más sobrecogedor, ni más hermoso, en la noche alta estrellada, en la noche del páramo de Castilla, que el aullido lejano del lobo". Y yo he elegido vivir en el campo, en la Alcarria, si no me equivoco, ¿por qué?

Para mí, pisar tierra y no cemento, oler el campo, ver las estrellas por la noche y sentir el cambio de las estaciones es una necesidad vital. En las ciudades, siento que me marchito.

¿Cómo es mi día a día?Mi día a día suele consistir en teletrabajar por las mañanas hasta que llegan los niños del cole. Por las tardes, les dedico tiempo a ellos. Salimos mucho de expedición por el campo y en primavera y verano hacemos acampada libre en rincones desconocidos y maravillosos de Guadalajara. De vez en cuando, me toca viajar para dar conferencias o por compromisos con Rewilding Europe, del cual formo parte como miembro del patronato. Me encanta cocinar y tengo un huerto del que me suministro en primavera, verano y otoño. Me gusta improvisar y que mi día a día me sorprenda.

¿Tú también sientes la conexión con la naturaleza como mi padre? Vivimos en un mundo rodeado de tecnologías y con todo a nuestro alcance, así que esa conexión no es tan fácil en la actualidad.

Además mi padre, a través de la cetrería y de rodar sus documentales en la naturaleza, pasaba gran parte de su vida profesional al aire libre. Sin embargo, creo que probablemente siento una emoción similar a lo que él experimentaba cuando estoy en la naturaleza. La plenitud, el asombro y la infinita curiosidad me invaden.

Artículos relacionados

Deja un comentario