nos hicieron creer que cada uno de nosotros es una media naranja

Descubre la verdad sobre el mito de la media naranja y cómo nos afecta

El amor es el combustible que mantiene en marcha nuestra existencia. Anhelar a alguien se convierte en un aspecto crucial en nuestra vida, sin embargo, en ocasiones no sabemos cómo amar. Nos confundimos y asociamos el amor con la necesidad, la dependencia y permanecemos en relaciones dañinas por el temor a la soledad. Se nos dificulta dejar ir, somos plenamente conscientes de que una relación no funciona y que debe llegar a su fin, pero la atadura emocional hacia esa persona nos genera un gran sufrimiento.

El Perjudicial Mito de la Pareja Perfecta y su Impacto en las Relaciones

Si bien es cierto que una relación de pareja puede ser muy enriquecedora y nos puede aportar una gran felicidad, no debemos olvidar que nuestra felicidad debe surgir de dentro de nosotros mismos.

John Lennon afirmó que nos enseñaron a creer que cada uno de nosotros somos la mitad de una naranja y que solo encontramos sentido en la vida cuando nos unimos a la otra mitad. Sin embargo, nunca nos dijeron que nacemos completos y que nadie más tiene la responsabilidad de llenar el vacío que nos podría faltar.

Nuestro bienestar y felicidad dependen exclusivamente de nosotros mismos y no deberíamos cargar a otra persona con la tarea de completarnos. Al hacerlo, no solo renunciamos al control de nuestra propia vida, sino que también le damos a alguien más una carga que no les pertenece.

Tristemente, a lo largo de los años se ha popularizado la idea de que en algún lugar existe una persona que nos complementa perfectamente, nuestra alma gemela destinada a hacernos felices y completos. Incluso cuentos de nuestra infancia nos han enseñado esta creencia.

Aunque una relación puede ser muy gratificante y aportarnos felicidad, no debemos olvidar que la verdadera felicidad surge desde nuestro interior. Ser felices no depende de encontrar a otra persona, sino de aceptarnos y amarnos a nosotros mismos.

Quiérete y luego quiere

Las personas felices no dependen de tener pareja. Es cierto que tener alguien que nos apoye, nos comprenda y nos ame incondicionalmente es un tesoro, pero no debería ser un requisito indispensable para ser felices. No debemos atar nuestra felicidad a encontrar aquello que falta en nosotros.

De hecho, si no eres feliz, es probable que sigas sin serlo aún en una relación de pareja. El secreto está en amarnos incondicionalmente, para luego amar a otra persona de la misma manera. Porque el amor no es la solución a todos nuestros vacíos existenciales.

La relación madura que propone Erich Fromm en su libro "El arte de amar" implica que ambas personas deben ser independientes, completas y felices. Sólo de esta manera podrán crecer, fortalecerse y apoyarse mutuamente.

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No permitas que tu deseo de ser aceptado te haga desaparecer en este mundo. En lugar de eso, permite que la luz que emana de ti brille con toda su intensidad y no dejes que nada te impida ser visible en tu máximo esplendor.

Puede ser tentador buscar la aprobación de los demás en todo momento. Sin embargo, si te aferras demasiado a ese deseo, puedes perder tu propia identidad y convertirte en una sombra de ti mismo.

A veces, la única forma de lograr lo que realmente deseas es asumir riesgos. Esto puede ser aterrador, pero también liberador. Al mostrarte tal como eres y dejarte ver en toda tu gloria, puedes atraer las cosas positivas que mereces en tu vida.

No te limites por el miedo al rechazo o a la crítica. Recuerda que solo tienes una vida y es importante aprovecharla al máximo, siendo auténtico y viviendo de acuerdo a tus propias reglas y valores.

Sé lo suficientemente valiente para brillar con tu propia luz, incluso si eso significa ser diferente o ir contracorriente.

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